Una travesti villera, enamorada del lider de la banda de cumbia del momento, está dispuesta a todo por amor.
Una voz que es un lamento. Y de tambores, los latidos de un corazón que fue maltratado. Un alma que, a pesar de la oscuridad que la rodea, se mantiene multicolor como las cortinas y manteles de hule de su rancho. Palabras pronunciadas que no pueden evitar transformarse en música. Historias, la propia y la de sus amores y no tantos, devenidas canción. La desfachatez del Chipi Barijho. Una locura como la de René. También su habilidad. La forma de encarar como si fuera el Turco Mohamed. Y la esperanza. Que va a ser siempre lo último que se pierda por más que vengan partidos difíciles y el equipo ande buscando zafar del descenso. En Con V de villera hay Leonardo Favio, hay Gaby Cabezón, hay mucho Olodum. Más que religión, lo que encontramos en estas páginas es mucha pero mucha Fe. Y amor. Rezarle a Bruce Lee: retroceder nunca, ¿rendirse? ¡JAMÁS! Porque mi cara, mi ropa y mi barrio no son delito. Todo este orgullo y todo este cariño para la narrativa poética tan única, frágil y furiosa de Lula Comeron. Leonardo Oyola.